Ficha Héctor




Tema: "El despertar"


Nombre Héctor González Rey
Alias Algunos compañeros de trabajo le llamaban Muro.
Edad 40.
Apariencia Mide 2,05 metros de altura. Constitución pesada. Tiene un gran parecido con el exjugador de baloncesto Arvidas Sabonis.
Altura 2,05
Peso -
Estado civil Soltero.
Hijos No.
Poderes conocidos No posee ninguno.
Lugar de residencia Madrid.
Breve historia
 Héctor trabajó durante seis años como vigilante de seguridad. Se dedicó a esta profesión porque no encontraba otra salida laboral, y porque su madre (que ejerció desde siempre una gran influencia sobre sus decisiones) así se lo aconsejó en vistas de que su hijo no hacía carrera en ningún otro sector.

La falta de la figura paterna (su padre los abandonó siendo Héctor un niño), la excesiva influencia materna, su debilidad de carácter y el hecho de sentirse marcado y, en cierto modo, discriminado por su altura, acentuaron su indolencia y su desinterés por toda actividad laboral.

Pero gracias a sus aptitudes (observador, intuitivo, paciente, fuerte, de tamaño intimidadorio) se convirtió en un excelente vigilante, hasta el punto de que su jefe le recomendó que se dedicara a la escolta. Y Héctor nació para ser escolta.

En sus inicios conoció a Ricardo Trobbiani. Más experimentado que Héctor, aunque más joven, le salvó la vida durante un incidente con unos mafiosos búlgaros en Marbella. Desde entonces se convirtieron en amigos y compañeros inseparables. Trabajaron juntos durante una década protegiendo a diversas personalidades públicas y particulares anónimos amenazados por mafias o el terrorismo etarra, hasta que sufrieron un atentado a consecuencia del cual murió Ricardo.

Héctor quedó sordo y con una enorme cicatriz en el pómulo derecho.



Tema: "El despertar"


Nombre Héctor González Rey
Alias Algunos compañeros de trabajo le llamaban Muro.
Edad 40.
Apariencia Mide 2,05 metros de altura. Constitución pesada. Tiene un gran parecido con el exjugador de baloncesto Arvidas Sabonis.
Altura 2,05
Peso -
Estado civil Soltero.
Hijos No.
Poderes conocidos No posee ninguno.
Lugar de residencia Madrid.
Breve historia
 Héctor trabajó durante seis años como vigilante de seguridad. Se dedicó a esta profesión porque no encontraba otra salida laboral, y porque su madre (que ejerció desde siempre una gran influencia sobre sus decisiones) así se lo aconsejó en vistas de que su hijo no hacía carrera en ningún otro sector.

La falta de la figura paterna (su padre los abandonó siendo Héctor un niño), la excesiva influencia materna, su debilidad de carácter y el hecho de sentirse marcado y, en cierto modo, discriminado por su altura, acentuaron su indolencia y su desinterés por toda actividad laboral.

Pero gracias a sus aptitudes (observador, intuitivo, paciente, fuerte, de tamaño intimidadorio) se convirtió en un excelente vigilante, hasta el punto de que su jefe le recomendó que se dedicara a la escolta. Y Héctor nació para ser escolta.

En sus inicios conoció a Ricardo Trobbiani. Más experimentado que Héctor, aunque más joven, le salvó la vida durante un incidente con unos mafiosos búlgaros en Marbella. Desde entonces se convirtieron en amigos y compañeros inseparables. Trabajaron juntos durante una década protegiendo a diversas personalidades públicas y particulares anónimos amenazados por mafias o el terrorismo etarra, hasta que sufrieron un atentado a consecuencia del cual murió Ricardo.

Héctor quedó sordo y con una enorme cicatriz en el pómulo derecho.

Otros héroes